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Consejos de Jardinería

Césped artificial o natural: la cuenta real a cinco años

Comparación del coste de instalación y mantenimiento del césped artificial y del natural durante cinco años

El césped artificial cuesta bastante más de instalar y casi nada de mantener; el natural es al revés. A cinco años la cuenta suele acercarse, y lo que acaba decidiendo no es el dinero, sino el uso que le vas a dar y las horas de sol que tenga esa parcela.

El año cero: lo que cuesta ponerlo

En el artificial, la mayor parte del presupuesto es el material y la preparación de la base. No se trata de extender una alfombra: hay que nivelar, compactar, montar una base drenante y rematar los perímetros. Una base mal hecha se nota a los dos años en forma de bultos y charcos.

En el natural, la instalación es más barata, pero no es gratis. Hace falta preparar y enmendar el terreno, resolver el drenaje, sembrar o colocar tepe y, en la práctica, montar un riego automático, porque un césped natural en Barcelona sin riego programado no sobrevive a su primer agosto.

Del año uno al cinco: aquí se le da la vuelta

El artificial pide poco: cepillado periódico para levantar la fibra, retirada de hojas y una limpieza a fondo de vez en cuando. En zonas con mascotas, algún tratamiento de olores.

El natural pide constancia: siegas frecuentes en temporada, abonado, escarificado, resiembra de las zonas peladas y agua. Mucha agua. Ese es el punto que más pesa en la cuenta y el que más ha cambiado en los últimos años en el área de Barcelona, donde las restricciones de riego han llegado a afectar a jardines particulares en los episodios de sequía.

Y una partida que la gente olvida: el tiempo. Si vas a cortar tú el césped cada semana de abril a octubre, eso también vale algo.

Dónde el artificial gana claramente

En superficies pequeñas, en sombra y en zonas de paso. Son tres escenarios donde el natural lo pasa mal por mucho que lo cuides.

Un patio interior de un piso del Eixample, con dos horas de sol al día y suelo de hormigón, no va a mantener un césped natural vivo. Una terraza en altura, tampoco: el sustrato es poco y el viento seca.

Lo mismo ocurre con las zonas de paso y con el contorno de una piscina, donde la hierba se pela por el pisoteo y por el cloro. Y con las comunidades de vecinos, donde nadie se hace cargo del mantenimiento semanal.

Dónde gana el natural

En jardines grandes, en superficies al sol y cuando importa la temperatura. Este último punto es el que más se subestima.

Un césped artificial expuesto al sol de agosto en Barcelona alcanza temperaturas superficiales muy superiores a las del natural. Es incómodo para andar descalzo y notablemente peor para los niños y para los perros. En una zona de sombra no pasa; a pleno sol, sí.

Además, el césped natural refresca su entorno y absorbe agua de lluvia, mientras que el artificial la conduce al drenaje. En un jardín amplio, esa diferencia se nota en el microclima de la casa.

La opción que casi nadie plantea

No todo es césped. En muchos jardines de esta zona, el mejor resultado viene de reducir la superficie de hierba y sustituirla por tapizantes mediterráneos, gravas decorativas y plantación adaptada al clima.

Sale más barato de mantener que el natural, no se calienta como el artificial, aguanta el verano sin riego diario y tiene un aspecto que envejece bien. Suele ser lo que proponemos cuando alguien nos llama pidiendo presupuesto de césped y, al ver la parcela, la hierba no es la mejor respuesta.

Puedes ver cómo lo trabajamos en césped artificial, césped natural y paisajismo.

Preguntas frecuentes

¿Sale más barato el césped artificial o el natural?

El artificial cuesta bastante más de instalar y casi nada de mantener. El natural es al revés: más barato de poner y más caro de conservar, sobre todo por el agua y las siegas.

A cinco años la cuenta suele acercarse, así que lo que decide es el uso y las horas de sol de la parcela.

¿Se calienta mucho el césped artificial?

A pleno sol de agosto en Barcelona alcanza temperaturas superficiales muy superiores a las del natural, y resulta incómodo para andar descalzo, para los niños y para los perros.

En zonas de sombra el problema no existe.

¿Dónde es mejor el césped artificial?

En superficies pequeñas, en sombra, en terrazas y patios interiores, en zonas de paso y alrededor de piscinas, y en comunidades donde nadie se hace cargo del mantenimiento semanal.

Son escenarios donde el natural lo pasa mal por mucho que se cuide.

¿Cuánto dura un césped artificial?

Depende mucho más de la base que de la fibra. Una base bien nivelada, compactada y drenante es lo que evita bultos y charcos a los dos años.

Por eso en el presupuesto pesa tanto la preparación del terreno como el material.

¿Hay alguna alternativa al césped?

Sí, y en muchos jardines de esta zona da mejor resultado: reducir la superficie de hierba y sustituirla por tapizantes mediterráneos, gravas decorativas y plantación adaptada al clima.

Se mantiene más barato que el natural, no se calienta como el artificial y aguanta el verano sin riego diario.

¿Miramos tu parcela antes de decidir?

Vamos, vemos las horas de sol, el drenaje y el uso que le vas a dar, y te damos las dos opciones con su precio. Sin compromiso, en Barcelona y alrededores.

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